Lactancia materna y estado nutricional del(a) menor de 5 años

Lactancia materna

La lactancia materna, que se reconoce en todo el mundo como un factor determinante de la sobrevivencia infantil, es una práctica generalizada en El Salvador, dado que el 96 por ciento de las y los últimos niños nacidos vivos en los 5 años previos a la entrevista, recibió pecho materno en alguna oportunidad. El 69 por ciento de dichos(as) niños(as) empezó a lactar durante el primer día, incluyendo un 33 por ciento que empezó durante la primera hora postparto.

Entre FESAL-93 y FESAL-2008 se dio un incremento de 5.1 meses en la duración promedio de cualquier tipo de lactancia materna, pasando de 15.5 a 20.6 meses. En el primer quinquenio subió 2.2 meses, en el segundo 1.5 meses y en el tercero 1.4 meses. Esta tendencia de incrementos a lo largo del tiempo se debe en parte al aumento de lactancia exclusiva, que pasó de 0.8 en 1993 a 1.9 meses en 2008. La duración promedio de la lactancia completa subió a 3.1 meses en FESAL-2002/03, pero volvió a bajar al promedio de 2.8 meses encontrado en FESAL-93 (Gráfica 37).

Del total de niños(as) menores de 6 meses, en promedio, el 31 por ciento recibió lactancia exclusiva (sólo pecho) y el 11 por ciento recibió lactancia predominante (pecho y agua u otros líquidos). El promedio de lactancia exclusiva desciende del 47 por ciento para las y los niños menores de 2 meses de edad al 34 por ciento para las y los niños con 2 a 3 meses y baja hasta el 13 por ciento entre los de 4 a 5 meses cumplidos.

En cifras redondeadas, el restante 57 por ciento está conformado por el 7 por ciento que no recibió ningún tipo de lactancia, el 31 por ciento que además de ser amamantado(a) recibió otro tipo de leche y el 19 por ciento que además recibió atoles o purés (Gráfica 38). Por lo tanto, puede afirmarse que en el país, los alimentos complementarios siguen introduciéndose a edades considerablemente menores a las recomendadas por la OMS y el MSPAS.

Al acumular el porcentaje que recibió lactancia predominante (11 por ciento) con el de exclusiva (32 por ciento), se puede afirmar que menos de la mitad de los(las) niños(as) menores de 6 meses recibió lactancia completa. Como se muestra en la Gráfica 39, la proporción con lactancia completa es muy similar a la estimada en FESAL-98, con un cambio positivo a favor a la lactancia exclusiva (en lugar de la lactancia predominante), llegando casi al doble de la cifra que se estimó en FESAL-98.

Según región de salud, el porcentaje de niños(as) menores de 6 meses de edad que recibió lactancia materna exclusiva varía del 22.4 por ciento en la región Oriental al 49.1 por ciento en la Paracentral.

Indicadores antropométricos

Para las estimaciones de los indicadores de baja talla para la edad, bajo peso para la talla y bajo peso para la edad, a cada niño(a) menor de 5 años se le tomó una medida de peso y una de talla en el lugar de residencia. Los indicadores antropométricos para cada niño(a) se calcularon con la población de referencia internacional de NCHS/CDC y la nueva población de referencia de la OMS. En ambos casos se incluyó el rango de 3 a 59 meses de edad.

Al utilizar la población de referencia de NCHS/CDC para comparar los resultados de FESAL-2008 con los de ESANES-88, FESAL-93, FESAL-98 y FESAL-2002/03, se puede afirmar que entre 1988 y 1993 ocurrió una mejora importante en los tres indicadores del estado nutricional del(a) menor de 5 años, que entre 1993 y 1998 no se dio mayor cambio, que entre 1998 y 2002/03 se volvió a experimentar una nueva mejora en el indicador de talla para la edad y que entre 2002/03 y 2008 volvieron a mejorar los tres indicadores.

Sin embargo, la OMS introdujo en abril de 2006 un patrón nuevo y mejor para evaluar el estado nutricional de la población menor de 5 años. Utilizando esta nueva población de referencia para analizar las tendencias de las últimas tres encuestas con tamaños de muestra representativas por departamento, en la Gráfica 40 se observa que la tendencia es consistente con la observada al utilizar la población de referencia de NCHS/CDC, pero las estimaciones de la prevalencia de baja talla para la edad resultan más altas con la población de referencia de la OMS y las estimaciones de la prevalencia de bajo peso para la edad resultan más bajas que las estimadas con la población de referencia de NCHS/CDC. Por ejemplo, para el 2008, la prevalencia de baja talla para la edad es de 19.2 por ciento con la referencia de OMS y 14.5 por ciento con la referencia NCHS/CDC, en cambio, la prevalencia de bajo peso para la edad es de 5.6 y 8.6 por ciento, respectivamente. Mayor informaciòn sobre la diferencia entre ambas poblaciones de referencia se encuentra en la pàgina web: www.who.int/nutrition/media_page/tr_summary_spanish.pdf

Utilizando la población de referencia de la OMS, los resultados de FESAL-2008 muestran que los niveles más altos del indicador de baja talla para la edad (retardo en crecimiento) se encuentran entre los(las) hijos(as) de mujeres sin educación formal o con 1 a 3 años de escolaridad (36.6 y 26.6 por ciento, respectivamente), entre los(las) del nivel de bienestar bajo (31.3 por ciento) y los(las) que viven en el área rural (24.2 por ciento). Siempre utilizando la población de referencia de la OMS, los niveles de baja talla para la edad son similares en todos los grupos de edad (alrededor del 20 por ciento), con la excepción del grupo de 3 a 11 meses (11.9 por ciento).

De acuerdo a la nueva población de referencia de la OMS, las prevalencias más altas de retardo en crecimiento se encuentran en los departamentos de Sonsonate, Chalatenango y Morazán (26.9, 26.3 y 24.6 por ciento, respectivamente). Al contrario, las prevalencias más bajas de este indicador se encuentran en La Unión y San Salvador, con 11.6 y 14.8 por ciento, en su orden (Gráfica 41).

Prevalencia de anemia

Para los(las) niños(as) de 12 a 59 meses de edad también se estimó la prevalencia de anemia, tomando una muestra de sangre capilar en el lugar de residencia, que se analizó inmediatamente en un "Hemocue" y se dio el resultado antes de salir de cada vivienda donde se realizó la entrevista.

Los resultados de FESAL-2008 indican que el 23 por ciento de los(las) niños(as) presenta algún grado de anemia, 3 puntos más que la cifra encontrada en FESAL-2002/03, y sube del 21 por ciento en el área urbana al 26 por ciento en el área rural. Sin embargo, en la Gráfica 42 se observa que las tendencias por área de residencia son diferentes. Entre las encuestas de 1998 y 2002/03, la prevalencia de anemia del área urbana tendió a la baja y entre las encuestas de 2002/03 y 2008 al incremento, mientras que en el área rural, se mantuvo la tendencia al incremento en los dos quinquenios.

Según la edad del(a) niño(a), en la Gráfica 43 se aprecia que la prevalencia de anemia desciende de un 42 por ciento entre los(las) niños(as) de 12 a 17 meses a menos del 20 por ciento entre los(las) que tienen 3 ó 4 años cumplidos.

 

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