Salud de la mujer

El descenso de la fecundidad y el incremento en el uso oportuno y adecuado de los servicios de salud de la mujer y particularmente de la salud materna, son los determinantes próximos que se constituyen en los dos principales factores que pueden reducir la morbilidad y mortalidad materna.

A diferencia de las tres encuestas previas de la serie FESAL (FESAL-93, FESAL-98 y FESAL-2002/03), para FESAL-2008 se decidió excluir la razón de mortalidad materna entre los indicadores investigados, debido a que en FESAL-2002/03 se confirmó que la metodología utilizada en encuestas por muestreo aleatorio de viviendas, no permite identificar suficientes casos de muertes maternas para alcanzar la precisión estadística del indicador, por sus intervalos de confianza muy amplios para estimaciones de un período determinado o para analizar tendencias. En la página web http://www.mspas.gob.sv/i_salud4.asp se encuentra el informe del estudio de "Línea de Base de la Mortalidad Materna en El Salvador, de 2005-2006, realizado con una metodología más apropiada (RAMOS prospectiva). Con estas aclaraciones, en la presente sección se enfoca a los principales indicadores asociados a la salud de la mujer.

Uso de los servicios de salud materna

Del total de nacimientos vivos(as) ocurridos de abril de 2003 a marzo de 2008, el 94 por ciento de las madres tuvo al menos un control prenatal, un 77 por ciento tuvo la inscripción durante el primer trimestre de embarazo y un 78 por ciento tuvo 5 ó más controles, incluyendo el de inscripción, tal como lo establecen las normas del MSPAS. El porcentaje que tuvo su primer control prenatal durante el primer trimestre de embarazo varía del 82 por ciento en el área urbana al 72 por ciento en la rural, de 82 por ciento en la región Metropolitana a un 73 por ciento en la Oriental y de alrededor del 80 por ciento en los departamentos de Chalatenango, La Libertad, San Salvador y Cuscatlán, a un 70 por ciento en Sonsonate. Como se aprecia en la Gráfica 26, esta proporción se incrementa con el nivel educativo o socioeconómico de la mujer, pero desciende con el orden del nacimiento.

La norma del MSPAS de tener un mínimo de 5 controles, incluyendo el de inscripción al control prenatal se cumplió en un 78 por ciento, baja de un 83 por ciento en el área urbana a un 74 por ciento en el área rural y varía de un 76 por ciento en la región Oriental a un 81 por ciento en la Metropolitana. En resumen, un 70 por ciento cumplió con ambas normas combinadas al iniciar el control prenatal en el primer trimestre de embarazo y tener 5 ó más controles, incluyendo el de inscripción, con predominio del área urbana sobre la rural (75.5 contra 64.8 por ciento).

Del total de nacidos(as) vivos(as) en el período antes mencionado, un 84 por ciento de los partos tuvo atención intrahospitalaria. La probabilidad de recibir atención intrahospitalaria del parto se incrementa con el nivel educativo y el nivel socioeconómico, pero desciende de un 93 por ciento en el área urbana a un 75 por ciento en el área rural. El diferencial mayor se encuentra por departamento, ya que varía de un 94 por ciento en el de San Salvador a un 66 por ciento en el de Morazán (Gráfica 27). Según región de salud, la atención intrahospitalaria del parto varía de un 94 por ciento en la Metropolitana a un 78 por ciento en la Oriental.

El control postparto resulta ser el servicio de salud materna menos utilizado en El Salvador, ya que sólo el 58.5 por ciento de las madres recibió este servicio. Esta cifra desciende al 52.8 por ciento, cuando se restringe el análisis a la recepción del servicio antes de las primeras 6 semanas posteriores al parto. El uso del control postparto antes de las primeras 6 semanas baja de un 60 por ciento en el área urbana a un 46 por ciento en el área rural, varía de un 60 por ciento en la región Metropolitana a un 42 por ciento en la Oriental y de un 67 por ciento en el departamento de Santa Ana a un 33 por ciento en el departamento de La Unión.

En la Gráfica 28 se presenta una medida resumen de los cambios ocurridos en los indicadores seleccionados del uso de los servicios de salud materna, entre los períodos de referencia de FESAL-2002/03 y FESAL- 2008, donde se observa que todos los indicadores presentan mejorías en los últimos 5 años, siendo más evidente el incremento en la atención intrahospitalaria del parto. Al contrario, el incremento menor fue para el control postparto, que a su vez sigue siendo el menos utilizado.

Resultado del último embarazo y partos por cesárea

El 94 por ciento de los últimos embarazos ocurridos a partir de enero de 2005 resultó en nacimiento vivo, el 5.3 por ciento en pérdida o aborto y el 0.7 por ciento en mortinato. Cabe señalar que de los embarazos que terminaron en pérdidas o abortos, el 85.2 por ciento de los casos fue hospitalizado.

La tasa general de partos por cesárea para el período 2005-2008 resultó ser de un 25 por ciento, lo cual refleja un incremento de 3 puntos porcentuales sobre el 22 por ciento encontrado en el período 2000-2003. La actual tasa general de partos por cesárea está compuesta por un 9 por ciento programada y el 16 por ciento de emergencia. Según el área de residencia, la tasa general de partos por cesárea varía del 21.3 por ciento en el área rural al 28.8 por ciento en la urbana. En la Gráfica 29 también se puede observar que la tasa general de partos por cesárea se incrementa con el nivel educativo o el quintil de bienestar, llegando al 35.4 por ciento entre las mujeres con 10 ó más años de escolaridad y al 37.4 por ciento entre las del quintil más alto.

Uso de servicios para la detección del cáncer cérvico-uterino y de mamas

Los resultados de la encuesta indican que del total de mujeres de 15 a 49 años de edad con experiencia sexual, el 87.2 por ciento se hizo el examen de citología cérvico-vaginal en alguna oportunidad, el 67.5 por ciento en los dos últimos años, pero en el último año sólo un 45 por ciento. El 82.7 por ciento supo el resultado del último examen, pero sólo el 43 por ciento de ellas lo supo antes de que transcurriera el primer mes posterior a la toma del mismo. En la Gráfica 30 se puede apreciar que la toma de citología para la prevención temprana del cáncer cérvico-uterino, se mantiene al mismo nivel encontrado en FESAL-2002/03, para el último o los dos últimos años previos a la entrevista.

Un indicador nuevo que se incorporó en FESAL-2008, consiste en investigar la tasa de uso de exámenes diagnósticos para detectar signos del cáncer de mama (mamografía, ultrasonografía de mamas o radiografía de los pechos) entre las mujeres de 40 a 49 años de edad. Los datos indican que el 24.3 por ciento se ha tomado alguno de estos exámenes en alguna ocasión, pero desciende al 15.7 por ciento en los dos años previos y llega al 8.5 por ciento en el último año previo a la entrevista.

 

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