Planificación familiar

Conocimiento de métodos anticonceptivos

En El Salvador, el 99 por ciento de las mujeres de 15 a 44 años de edad ha oído hablar al menos de un método anticonceptivo, conocimiento que resulta alto aún entre las mujeres solteras (98.2 por ciento). Individualmente, los métodos anticonceptivos conocidos por más del 90 por ciento son los siguientes: El condón masculino, los inyectables, los orales y la esterilización femenina. Entre los métodos anticonceptivos conocidos en un rango del 35 al 60 por ciento están el dispositivo intrauterino (DIU), el método del ritmo, la esterilización masculina o vasectomía, el parche anticonceptivo, los métodos vaginales (óvulos, espumas, cremas, jaleas o tabletas) y el condón femenino. Los métodos conocidos por menos del 35 por ciento de las mujeres de 15 a 44 años de edad son los siguientes: El retiro, el método de lactancia y amenorrea (MELA), la anticoncepción de emergencia (PAE), el Norplant y el método de Billings.

Tendencias de la prevalencia de uso de anticonceptivos

La prevalencia en el uso de métodos anticonceptivos entre las mujeres casadas/unidas de 15 a 44 años de edad ascendió del 34 por ciento en 1978 al 47 por ciento en 1988, llegando al nivel del 72 por ciento en el año 2008, cifra que resulta ser 5 puntos porcentuales superior a la encontrada en FESAL-2002/03. Entre 1978 y 1988, los incrementos obedecieron principalmente al uso de la esterilización femenina, en cambio entre los siguientes 20 años, al uso de métodos temporales, llegando a sobrepasar a los permanentes (Gráfica 11). En los últimos 5 años, el uso ascendió un poco más en las áreas rurales que en las urbanas. Sin embargo, en el año 2008, el uso en las áreas urbanas (77.5 por ciento) es mayor en 11 puntos porcentuales, que el uso en las áreas rurales (66.7 por ciento). Otros grupos en los que se dieron los mayores incrementos son: Las mujeres menores de 30 años, entre las que tienen solamente un(a) hijo(a) vivo(a) o quienes tienen 6 ó más y entre quienes no tienen educación formal.

Diferenciales en la prevalencia de uso de anticonceptivos

La prevalencia actual del uso de métodos anticonceptivos entre las mujeres casadas o unidas (72.5 por ciento) varía de un 64 por ciento en la región Oriental a un 79 por ciento en la Metropolitana. En la Gráfica 12 se muestra que la mayor brecha en la prevalencia de uso se encuentra por departamento, variando de alrededor del 80 en los de San Salvador y La Libertad a alrededor del 55 por ciento en los de Cabañas, Morazán y La Unión.

En la Gráfica 13 se puede apreciar que existen diferencias por área de residencia en el uso de métodos anticonceptivos, existe una relación casi directa con el nivel educativo o socioeconómico, pero la religión que las mujeres reportaron profesar, no parece tener mayor influencia en la opción de uso, con la excepción que entre las identificadas como protestantes es un poco mayor el uso de métodos permanentes.

En el país, los dos métodos de mayor prevalencia son la esterilización femenina (32.1 por ciento) y los inyectables (22.4 por ciento). Muy por abajo aparece el condón masculino, los orales, el ritmo/Billings y el retiro con el 5.5, 4.6, 3.7 y 2.6 por ciento, respectivamente. Los otros métodos como el DIU, MELA, Norplant y la vasectomía, individualmente no alcanzan ni el uno por ciento. Aún cuando la esterilización femenina es el método de mayor prevalencia en el país, las mujeres que optan por la esterilización como su primer método de planificación familiar, esperan tener en promedio 3.2 hijos(as) vivos(as), 26.3 años de edad y 7.6 años después de su primera unión conyugal.

Un indicador de la satisfacción con el uso de anticonceptivos es la eventual preferencia de continuar usando el método actual. Al respecto, los resultados indican que el 80 por ciento de las mujeres seguiría usando el mismo, el 16 por ciento preferiría usar otro y menos del uno por ciento (0.8) reportó que ya no usaría. Ello indica que 8 de cada 10 usuarias están satisfechas con el método actual y el uso de anticonceptivos en general. El porcentaje que desea continuar con el mismo método varía del 86.7 para ritmo/Billings al 64.5 por ciento para el condón. Entre las usuarias actuales que preferirían cambiar de método, la mayoría preferiría usar la esterilización femenina (39.8 por ciento), seguida de los inyectables (32.3 por ciento).

Fuente de anticonceptivos

En la presente encuesta, los datos sobre "fuente" están referidos a la distribución porcentual de las mujeres casadas o unidas de 15 a 44 años de edad que usan anticonceptivos, de acuerdo al lugar donde obtienen el servicio de anticoncepción.

En la Gráfica 14 se muestra que en El Salvador las dos fuentes más frecuentes para la obtención de métodos anticonceptivos son el MSPAS y el ISSS, que brindan servicios de anticoncepción al 57 y 18 por ciento de las usuarias, respectivamente. ADS/Pro-Familia y la red de farmacias privadas se disputan el tercer lugar, con el 8.2 y 7.4 por ciento, respectivamente. El MSPAS se mantiene como la primera fuente, indistintamente del área o departamento de residencia de las usuarias. El ISSS se ubica como la segunda fuente en las áreas urbanas y en 9 de los 14 departamentos. De los 5 restantes, la red de farmacias privadas es la segunda fuente para las usuarias de Chalatenango, Cabañas y La Unión. ADS/Pro-Familia es la segunda fuente en los departamentos de Santa Ana y Morazán y comparte el segundo lugar con el ISSS en las áreas rurales. Según región de salud, la participación del MSPAS como fuente de anticonceptivos varía de un 66 por ciento en la Paracentral y Oriental a un 39 por ciento en la Metropolitana.

Población que no usa anticonceptivos

El 27.5 por ciento de las mujeres casadas/unidas de 15 a 44 años de edad no estaba usando un método anticonceptivo en los 30 días previos a la entrevista, proporción constituida por el 18.5 por ciento que usó, pero no estaba usando, y el 9 por ciento que nunca usó un método. El porcentaje de mujeres que nunca usó un método anticonceptivo varía de un 5 por ciento en los departamentos de San Salvador y La Libertad a entre 17 y 20 por ciento en los departamentos de Cabañas, Morazán y La Unión.

Entre las mujeres que usaron, pero que no usan actualmente, las dos razones expuestas con mayor frecuencia para dejar de usar fueron el deseo de embarazo (35 por ciento) o que tuvieron efectos colaterales (28.9 por ciento). La primera razón resultó más frecuente para quienes dejaron de usar el retiro (50.5 por ciento), mientras que la segunda razón tuvo mayor mención entre quienes dejaron de usar el inyectable bimensual (42.6 por ciento).

Prácticamente dos de cada tres mujeres que no usan actualmente (hayan usado o no en su vida reproductiva), mencionaron una razón para no usar que está relacionada con el embarazo, la fecundidad o la actividad sexual. El 29.6 por ciento mencionó una razón sociocultural que puede ser contrarrestada mediante la ampliación de programas sistemáticos de información, educación o comunicaciones, con énfasis a través de los canales interpersonales. Entre este segundo grupo de razones sobresale el temor a los efectos colaterales (10.5 por ciento), que es el triple del porcentaje que reporta que no usa actualmente porque los experimentó (3.3 por ciento).

Del total de mujeres casadas o unidas de 15 a 44 años de edad que no usan actualmente, el 57.2 por ciento desea usar un método anticonceptivo en el presente o en el futuro y de ellas, el 94.4 por ciento conoce donde obtenerlos. El deseo de usar desciende del 64.5 por ciento en el área urbana al 51.8 por ciento en el área rural, pero es muy similar el conocimiento de la fuente para obtenerlos.

En la Gráfica 15 se muestra que los tres métodos mencionados como los de mayor demanda potencial son los inyectables, la esterilización femenina y los orales, con el 44.9, 18.7 y 9.6 por ciento de preferencia, respectivamente. El MSPAS es la fuente potencial de anticonceptivos más mencionada, independientemente del método preferido.

 

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